\par \par {\qc \b Predicación de Juan el Bautista\par} Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
Como está escrito en Isaías el profeta: \par {\i He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, \par El cual preparará tu camino delante de ti.}{\super\cf6 (A)}
{\i Voz del que clama en el desierto: \par Preparad el camino del Señor; \par Enderezad sus sendas.}{\super\cf6 (B)}
Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados.
Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.
Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos;{\super\cf6 (C)} y comía langostas y miel silvestre.
Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado.
Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo. \par \par {\qc \b El bautismo de Jesús\par (Mt. 3.13-17; Lc. 3.21-22)\par}
Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán.
Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él.
Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.{\super\cf6 (D)} \par \par {\qc \b Tentación de Jesús\par (Mt. 4.1-11; Lc. 4.1-13)\par}
Y luego el Espíritu le impulsó al desierto.
Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían. \par \par {\qc \b Jesús principia su ministerio\par (Mt. 4.12-17; Lc. 4.14-15)\par}
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,
diciendo: {\cf6 El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios{\super\cf6 (E)} se ha acercado; arrepentíos,{\super\cf6 (F)} y creed en el evangelio.} \par \par {\qc \b Jesús llama a cuatro pescadores\par (Mt. 4.18-22; Lc. 5.1-11)\par}
Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.
Y les dijo Jesús: {\cf6 Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.}
Y dejando luego sus redes, le siguieron.
Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes.
Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron. \par \par {\qc \b Un hombre que tenía un espíritu inmundo\par (Lc. 4.31-37)\par}
Y entraron en Capernaum; y los días de reposo,{\super\cf6 [a]} entrando en la sinagoga, enseñaba.
Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.{\super\cf6 (G)}
Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces,
diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.
Pero Jesús le reprendió, diciendo: {\cf6 ¡Cállate, y sal de él!}
Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.
Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?
Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea. \par \par {\qc \b Jesús sana a la suegra de Pedro\par (Mt. 8.14-15; Lc. 4.38-39)\par}
Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan.
Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella.
Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía. \par \par {\qc \b Muchos sanados al ponerse el sol\par (Mt. 8.16-17; Lc. 4.40-41)\par}
Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados;
y toda la ciudad se agolpó a la puerta.
Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían. \par \par {\qc \b Jesús recorre Galilea predicando\par (Lc. 4.42-44)\par}
Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.
Y le buscó Simón, y los que con él estaban;
y hallándole, le dijeron: Todos te buscan.
El les dijo: {\cf6 Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.}
Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.{\super\cf6 (H)} \par \par {\qc \b Jesús sana a un leproso\par (Mt. 8.1-4; Lc. 5.12-16)\par}
Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.
Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: {\cf6 Quiero, sé limpio.}
Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio.
Entonces le encargó rigurosamente, y le despidió luego,
y le dijo: {\cf6 Mira, no digas a nadie nada, sino vé, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que Moisés mandó,{\super\cf6 (I)} para testimonio a ellos.}
Pero ido él, comenzó a publicarlo mucho y a divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera en los lugares desiertos; y venían a él de todas partes.